En 1759 la Hermandad de la Esperanza adquirió, bajo licencia eclesiástica, solares en la calle Larga de Santa Ana (actual Pureza) donde existían dos casas correspondientes a una capellanía vacante de la Iglesia de Santa Ana, para edificar su Capilla. En 1815 concluyó la construcción pero, en 1868, la Junta Revolucionaria se la enajena y pone a subasta pública, adquiriéndola dos ingleses para culto de la Iglesia Anglicana. Posteriormente sería teatro, cine, almacén de carbón, etc…, hasta que en 1953 la Hermandad, ubicada entonces en la Iglesia de San Jacinto, acuerda trasladarse nuevamente a su antigua Capilla, proyectando su remodelación el arquitecto D. Aurelio Gómez Millán y finalizando la adaptación en 1962. En su regreso de la Estación de Penitencia de ese mismo año la Hermandad y sus Sagrados Titulares volvieron a entrar en su Capilla.

La Capilla de los Marineros se puede enmarcar en el estilo arquitectónico sevillano de la segunda mitad del siglo XVIII. Su espadaña consta en sus extremos de jarras con azucenas en bronce obra de D. Ramón León Peñuelas en 1998. Cobija el cuerpo de campanas en bronce, del mismo orfebre. Bendecidas el 13 de marzo de 1962, sus nombres son: Ntra. Sra. de las Nieves, San José y San Francisco.

En la portada de la Capilla, en una hornacina sobre la puerta principal de entrada, se encuentra una imagen de la Inmaculada Concepción obra de D. Antonio Illanes Rodríguez, en 1962, en barro cocido, de 1,3 mts. de altura.

En el interior de la Capilla destaca el artístico artesonado de su techo, de estilo neomudéjar, de ricas maderas en pino rojo con filetes dorados y adornos de talla. Mide 12 m. de ancho por 18 m. de largo. Fue adquirido en 1961 al desaparecido colegio Villasís. Igualmente destaca sobremanera la lámpara central situada en el artesonado de de la Capilla, tallada en cristal del siglo XIX. Tiene el estilo clásico de las lámparas dieciochescas y procede del desaparecido Café Britz. Fué adquirida en 1963.

Reseñar que a pies de Ntra. Sra. de la Esperanza, en el presbiterio, descansan los restos mortales del que fue durante muchos años Director Espiritual de la Corporación y gran artífice del retorno de la Hermandad a su antigua Capilla, D. José Sebastián y Bandarán según su expreso deseo, donde una lápida rememora el gran cariño que en vida mantuvo hacia la Hermandad y su gran devoción a la Stma. Virgen.

Fuente: Web de la Esperanza de Triana